LECHUZA COMÚN
Tyto alba
Un chillido irrumpe la noche: no es un grito humano, sino el canto inquietante de la lechuza común. Históricamente ligada a supersticiones y malos presagios, es en realidad una aliada silenciosa del campo. Pequeña, ligera, de plumaje claro y rostro en forma de corazón, caza sin hacer ruido gracias a su agudo oído y su disco facial que actúa como antena. Habita ruinas, campanarios y cajas nido, ayudando a controlar plagas. Pero sus poblaciones caen. La pérdida de hábitat, los atropellos y el uso de venenos la amenazan. También el comercio ilegal, alimentado por mitos y modas. Irónicamente, la que se asocia a la muerte es ahora la que desaparece en silencio.
Acrílica sobre papel.
2021
Practicando con la foto de Bypildo, esta ilustración acabó, si mal no recuerdo, en manos de Cristian. Gracias.
Las lechuzas aparecen en los murales del Delta el Ebro, de Ojacastro y de La Alfranca.