SOBRE MÍ

Si me preguntaras en persona cómo soy, seguramente no sabría qué decirte. Pero, como me ha pasado siempre, por escrito me expreso mejor, me da tiempo a pensar, puedo darle forma a todas las ideas que me vienen a la cabeza. Así que me presento. Detrás del pseudónimo Loubé, inventado un día cualquiera, está Lourdes Berzas. Pero no quiero engañarte: no es tan simple como parece. 

  • Mi yo formal
  • Mi yo no formal
  • Mi contexto
8.2

MI YO FORMAL

Esta es la parte aburrida (cole, uni, trabajo y todo eso). Vamos, lo que puedes ver en Linkedin. Las que molan son las otras, que no caben en esa red social del infierno.

Estudié Psicología antes de saber lo que me apasionaba entender cómo se relacionaba la gente. Toqué temas como la violencia de género y la sexualidad, el estigma de la salud mental, la percepcion de las personas con altas capacidades, los prejuicios sobre las personas refugiadas y la discriminación por motivos de edad.

Más adelanté, estudié Intervención Psicosocial y Comunitaria, con la clarísima idea de que es necesario trabajar con las comunidades para reducir la desigualdad y la discriminación.

Y de repente apareció la Psicología Ambiental. En SEO/BirdLife me recibieron con los brazos abiertos para investigar las motivaciones de los delitos ambientales y proponer acciones para prevenirlos. Y, a la par, empecé a interesarme por la percepción social de animales nohumanos y su influencia en la conservación, en los delitos y en los conflictos socioambientales.

Ahora estoy empezando este pequeño proyecto de ilustración para cambiar la forma de relacionarnos con la biodiversidad; colaborando con SEO/Birdlife y con la Fundación Biodiversidad en divulgación, educación ambiental e intervención social; y aprendiendo lo que puedo de la gente que voy conociendo en diversos escenarios.

8.1

MI YO NO FORMAL

Soy más lo que hago y lo que busco que lo que he estudiado y hecho dentro de un aula… sobre todo en lo que se refiere a Loubé, que es autodidáctica pura.
O tal vez no.

Al principio de los tiempos, no fui a la guardería, sino que me crié entre los lápices de colores de mi abuela y el gran libro de pájaros de mi abuelo. Desde entonces hasta ahora, pasaron muchas cosas, pero es interesante ver cómo los círculos se cierran.

Todos los fines de semana iba a la parcelita que tenemos en el campo y allí pintaba y leía frente a la lumbre mientras mi familia jugaba a las cartas. Más adelante dejamos de ir y entonces aprendí a valorarla y a echarla de menos, así que es ahora cuando camino más de dos horas para llegar allí y pegarme a los prismáticos y a la tierra.

El profesorado me marcaba más que mis amigas y amigos de clase y, a la vez, cuando estaba en la universidad, aprendía más de la vida universitaria que del profesorado. La asociación de estudiantes, los talleres que organizábamos y las dinámicas que nos inventábamos me ayudaron a conectar con las personas y con la sensibilización más que toda la carrera. Incluso el lindy hop y el blues me liberaron de mi timidez y de mi miedo a no hacer las cosas a la perfección, mientras que las artes marciales me han marcado en disciplina y valores más de lo que puedo ser consciente.

Y ahora, de nuevo, reconecto con la pintura y la naturaleza, gracias a personas que han aparecido y que me están enseñando a descubrir detalles de mi alrededor que no sabía que existían.

8.3

MI CONTEXTO

Soy porque son, porque somos, porque he llegado acompañada y de la mano de la suerte y porque seguiré apoyándome en nunca demasiada gente.

Nada de lo que habéis leído sería verdad si no hubiera habido nadie a mi alrededor. Yo, que me caracterizo por querer una cosa diferente cada día, parece que estoy encontrando algo en lo que estoy cómoda: porque puedo mezclar, porque puedo variar, porque puedo trabajar en solitario y, a la vez, directamente con la comunidad. Pero no hubiera tenido los medios si no me hubiera encontrado con Jorge en swing y me hubiera presentado a David, o si Álvaro no hubiera querido invitarme a pajarear con él, o si Miguel o Bea o Pablo o Laura no me hubieran contado sus preocupaciones. O si Lus no me hubiera abrazado fuerte cuando me caía o si Paula no se hubiera lanzado con su propio proyecto un par de años antes. Se hubiera desvanecido si mi madre y mi padre no hubieran mostrado confianza cuando, en el fondo, no sabían qué leches estaba haciendo con mi vida, o si mi hermana no me hubiera enseñado su fuerza de hermana supuestamente menor. O si mi tutora me hubiera echado del despacho la tercera vez que cambié de tema de TFM. O si Alber no me hubiera ayudado a explicitar todos los sesgos que tengo o no me hubiera enseñado otra forma de querer. O si no tuviera los privilegios de ser blanca y española, de contar con una habitación y una nevera con comida de sobra, de que mi familia haya currado toda la vida para poder estar ahora escribiendo en un portátil. O si hubiéramos masacrado ya del todo a todas las culturas, ruralidades y colectivos vulnerabilizados de los que ahora estoy aprendiendo tanto. Es más: también sería imposible si la gente desconocida de las redes sociales no me escribiera de vez en cuando, haciéndome sentir que, poco a poco, hay personas que se están juntando en torno al arte y la psicología para conservar la biodiversidad.

Aunque tal vez esperaras leer aquí que mi base está en Madrid y, pese a que me gustaría hacer cada vez más cosas a nivel local, para los proyectos de intervención puedo desplazarme y asentarme en distintos lugares durante las semanas de la implementacion.

La Fundación Nadine es una fundación independiente sin ánimo de lucro que, desde hace dos años, lanza una convocatoria de financiación y acompañamiento para proyectos artísticos con impacto social y/o ambiental. El programa de intervención socioambiental que hay detrás de Loubé fue uno de los seis ganadores de la convocatoria de 2021.​