MITO COMÚN
Aegithalos caudatus
Lo llaman chupa-chups, ¡a ver si imaginas por qué! Tiene un cabezón redondo y una cola tan larga que le permite moverse acrobáticamente por el cielo y entre las ramitas de los árboles que habita. En invierno, se juntan muchos. En verano, quizás más solitarios. Pero sus cantos, agudísimos, y su gregarismo, le han hecho partícipe de los escritos de grandes pensadores. Aristóteles lo menciona junto al herrerillo y el carbonero. Construye nidos compactos y, muchas veces, son varios adultos los que están atentos de los polluelos de otra pareja. Incluso las aves discretas y modestas son esenciales, fascinantes… y tienen mucho de lo que podemos aprender.
Acrílica sobre papel.
2025
Realizada para el calendario 2026.
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