PERDIZ ROJA
Alectoris rufa
La perdiz roja tiñe de ocres y rojos los campos y barbechos. Se mimetiza entre la hierba alta y corretea en grupo, da pequeños vuelos cortos en grupo y huye en grupo, muchas veces, de los perdigones que no son sus crías. Se ha asociado a la mujer, la lujuria y la mentira a lo largo de la historia en nuestro país. Se alimenta de semillas, brotes e insectos y ha acompañado a la agricultura mediterránea durante siglos. Aun así, basta oír su reclamo cacareante o verla atravesar un campo al amanecer para reconocer a esta especie emblemática: resistente, escurridiza y profundamente ligada a nuestros paisajes rurales.
Acrílica sobre papel.
2025
Realizada para el calendario 2026.
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