AVUTARDA EUROASIÁTICA
Otis tarda (macho joven)
Con su imponente presencia en los llanos y las estepas, la avutarda se alza como la reina. Es la especie quizás más emblemática de estos paisajes maltratados. Su tamaño y su plumaje, precioso pero discreto, le permiten pasar casi desapercibida para la mayoría de los ojos, mientras se alimenta de hierbas, semillas e insectos, en función de su sexo y de la temporada del año. Durante el cortejo, el macho infla el cuello y se envuelve en sus alas, montando un espectáculo conocido como rueda, que tiene el objetivo de atraer a alguna de las hembras de su área durante la primavera. A pesar de todo ello, sus poblaciones han caído drásticamente: la caza, la agricultura intensiva, la pérdida de hábitat y las infraestructuras que fragmentan el paisaje la ponen en peligro. Verla caminar, tan pesada y tan segura el mismo tiempo, es recordar que incluso los gigantes del campo dependen de la prudencia y el dejar en paz de los humanos para seguir existiendo.
Acrílica sobre papel.
2025
Realizada para el calendario 2026.
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